martes, 5 de abril de 2011

Escupido en febrero

Como cada año, me pongo de mal humor cuando se acerca Febrero. He llegado a la conclusión de que mi estado anímico se altera proporcionalmente a la proximidad con la quincena. Con cada día que pasa me pongo testarudo, caprichoso, irascible, berrinchudo y belicoso -no necesariamente en ese orden-. Sospecho con una ignorancia absoluta en la materia, que es casi como si me viniera la regla.

Toda mi bronca es contra el 14 porque es demasiado conchudo, desde que tengo uso del corazón llega año tras año sin que lo invite. Como todo camarón que se respete no viene sólo, llega de la manito con una ex del pasado: la más antigua y recurrente de todas, la que no me abandona por más choteadas que meta, la que es casi casi es como la hierba mala de las mujeres en mi vida. Como cada 14 llega puntual a mi puerta. Como cada 14 te veo venir Soledad.

Me disculpo contigo Febrero: Claro que estoy agradecido infinitamente por los días en la playa. Por tener arena hasta en el calzoncillo, por los romances fugaces que nacen con un par de choritos, por la providencia de poder comprobar de que aquella señorita -a la que endiosaba- tiene un defecto que se llama celulitis y que a su mejor amigo le dicen pareo. Gracias a Febrero ocacionalmente puedo ver las malaguas que los heladeros tienen en el abdómen que me levantan el autoestima. Que me hacen sentir que a pesar de toda mi ociocidad aún estoy en forma.

Cómo no estar agradecido por las vacaciones, porque el buen Febrero no es como el cabrón de Marzo, ese el mes que el paraíso empieza a desvanecer. Me gusta porque tengo mucho más tiempo para terminar de cumplir ciertos sueños y tareas inconclusas que le darían un sentido a mi vida, como ganar el mundial con Perú en elplaystation. Por las pichangas con los amigos de siempre, por esos goles que siento sólo me salen en Febrero, porque yo intento armar paredes y Koki me tira ladrillos.

No me podría perdonar jamás dejar de agradecer por la temperatura . Porque el verano y el calor les alborotan las hormonas. Porque da gusto salir con babero a la calle, es que sinceramente detesto las cafarenas y las pinches compas con cuello de tortuga. Paro contento y es por el declive del jean, porque gozo con su desgracia. Por la capacidad que tienen algunas iluminadas de convertir la desventura en alegría y reconvierten sus jeans en menudos bikinis.También es necesario honrar al erudito que se le ocurrio inventar el hilo dental (que no es para limpiarse los dientes, sino para purificar los ojos). Cómo olvidarme del infaltableShorticito que la rompe y aunque no es la estrella, soy consciente (y todos pueden ver) que le hecha hartas ganas.
La verdad es que me encanta febrero, porque es un mes en el que se puede reconocer el talento, porque hay inventos que sin duda necesitan de algún nombramiento. Sin bacilar a una en particular le daría el Óscar, el premio Novel, el balón de oro y la Orden del Sol. Me parece casi un crimen que no tenga un día oficial, su propio mitin y por qué no su procesión. Desde este rincón hago un llamado para que se instaure en febrero el día de la más linda y talentosa de todas (lo siento mamá, pero te ganó): ¡Larga vida a la reina Minifalda! y bendito sea tu corte.


Todo bien con febrero. No es nada personal, pero propongo cortárselo. Castrarle un día. Si es el mes con menos días supongo que ya se acostumbró, no creo que haga mucho drama por uno menos. Siempre he tenido curiosidad por saber quien fue el ilustre personaje que se le ocurrió inventar San Valentín.Qué ganas de joder. Tal ves me resulta casi igual de intrigante lo de Cupido. Puedo entender que sea un dios y todo lo que implica, pero ¿Quién se cree para decidir por quién tengo que babear? ¿Acaso no elijo suficientemente mal como para que venga otro y decida peor? Con todos los años de experiencia que tengo en esto creo que me he ganado el derecho a escoger a la que me quite el sueño (aparte de los zancudos).
No se si termino de explicar mi punto de vista: Cómo puedo respetar a un tipo que tiene cuchucientos años y todavía usa pañal. Imposible. Simplemente no me entra.
Y no sólo es por el pampers; con muy poco respeto hacia su trabajo: Pido, ruego, suplico y hasta imploro que alguien se digne a regalarle un rifle que tenga rayo laser y vista telescópica,es que no se si lo han notado pero lo del arco y la flechita no funciona para nada. Dificilmente podría defender su puntería, es casi inegable que Cupido es demasiado pajero. Bobo perdónalo porque no sabe lo que hace.

Me encantaría que después de leer esto salgan a hacer manifestaciones y huelgas de todo tipo. Definitivamente sería feliz si queman llantas al frente de cada chocolatería, florería y tienda de peluches que se encuentren. Por mí que las apedreen, no me molesto, es más los apoyo. Debo admitir que me causaría placer inmenso que revienten de bombardas el Parque del Amor o sino que Bin Landen se haga una y les mande un talibán. Más que todo eso junto, sería fantástico que te quiten la licencia. Entiende, búscate otra chamba. Si por tu culpa he buscado el amor hasta engoogle, me parece justo que te consigas otra cosa, recurséate. Se consciente no sirves para esto. Si no te liga nada, tranquilo. Todavía queda la opción de Laura; si le conseguiste a Cristhian, créeme de todas maneras como mínimo te has ganado un carrito sanguchero.

No se si es posible maletearte más, pero todavía tengo ganas. No se si te has dado cuenta, pero no me caes. No regreses, que nadie te ha llamado. No lo intentes, deja que mi febrero tenga 27 dias. No hagas nada Cupido, no la cagues. No más.


Psdt. Si por algún extraño capricho de la vida Susy, Florcita -o alguien cercano a ellas-se siente perturbado por los comentarios antes mencionados la verdad me tiene sin cuidado. Vamos, adelante, demándenme. Máximo como compensación me sacarán un hueso o a lo mucho un tinte.

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