martes, 12 de mayo de 2009

Aviso. Venta por Ocasión


Particularmente encuentro las relaciones amorosas muy extrañas e incomprensibles para cualquier mortal común y corriente como es mi caso. A pesar de haber pasado mucho tiempo pensando en esto, me cuesta encontrar las razones exactas y explícitas, por las que siempre en mis relaciones, justo en el momento en que son casi las candidatas perfectas para escribir un guión y hacer la película de Disney más feliz de todos los tiempos: Misteriosamente se inmiscuye en mi historia algún personaje travieso disfrazado como Jack El Destripador, para llevarse sonriente mis ilusiones y mi amor.
Como si no fuera suficiente; ya es casi una ley que regrese a modo de entretenimiento (u obligación), para que sin anestesia me arranque el corazón, llevándoselo con su empaque y sus accesorios originales; que incluyen la cajita, la bolsita, una que otra vena y arteria, la franelita para sacarle brillo, el adaptador a corriente para enchufarlo a la pared, un control remoto y el cartón donde está impresa la garantía.
Con el tiempo ha dejado de afectarme este hecho, pero aún me crea una incomodidad muy grande el tener que volver a encontrar uno de mi talla que funcione. Tal ves lo más cómico de todo esto sea que con todos los que ya he perdido, tendría para hacerme un buen plato de anticuchos bien servidos. Pero esto probablemente ya se le ocurrio a Jack, y en este momento se está empujando pedacito por pedacito -para no atorarse- lo quedó de cada floro, mentira y paparulo serruchero a los que heróicamente he resistido.
Tampoco es que baile toda mi vida a ritmo de tango; por lo general mis historias tienen un final feliz, sólo que no me hacen muy feliz a mi. Etonces es por esta y otras razones es que estoy rematando el corazón que tengo en uso, porque quiero comprarme un nuevo celular, algo que siento necesito un poco más .
No es que me arrepienta de mi pasado, simplemente quiero cambiar de aires; estoy hastiado de la Cenicienta, Peter Pan, el ratón cabezón que tienen en el logo y toda la mancha de mascotas babosonas de sonrisa truculenta que tienen en su haber. Oficialmente me cansé de Disney, quiero algo de Superhéroes o Playboy, quiero cantar como Calamaro alquel hinmo a la ilusión "mi corazón es un músculo sano, pero necesita acción".
[ Es por eso que he encontrado en escribir, mi excusa perfecta para abandonar mis desventuras en el séptimo arte, con la esperanza que alberga un inmigrante para encontrar un futuro mejor.
Busqué a los chamitos del Óvalo Gutierrez para rematar mi filmadora y con lo que me dieron me alcanzaba para comprar un par de cuadernos y un lapicero. Pero luego me avivé y recorde eso del siglo XXI y la revolución cibernética, así que para no parecer lorna sabiamente opté por un teclado nuevo como nuevo juguete de aventuras.]
Es por esa y un interminable conjunto de razones que mi cerebro dió a luz un espacio donde podría defogar como caño malogrado mis sentimientos y emociones: "7 de corazón" (para los despiestados que aún no la captan (SE VENde CORAZÓN).
Motivado por una ardiente piconería que han dejado en mi la gran cantidad de blogs que existen (aunque algunos, para ser sinceros no deberían), me pareció una decisión inspirada por la justicia divina que yo también tuviera la oportunidad de escribir mis cojudeces en la red. Es como un tributo de redención hacia mí, por todos los grandes relatos y textos que muchos autores, descaradamente, me han plageado antes de que se me ocurrieran. Te demandaré algún día cuando tenga las pruebas García Marquez.
Como dije espero que todo cambie en esta nueva etapa, y no se repitan los finales de mis frustrados filmes de amores pasados; últimamente pienso que sigo pagando las culpas de mi vida pasada en la cual debí ser un mujeriego empedernido muy conchudo y cara de palo; pero también tiene sentido para mi que es un castigo de la vida por haber por haber intentado hacer películas tan origiales y terminar comprado tanto DVD pirata.

Para terminar este primer post me gustaría citar a Salva Dávila : "Ojalá la falta de amor pudiera resolverse como la falta de sexo. Ojalá pudiera masturbarme el corazón"; que alguien me diga si hubo alguna persona con una frase más lúcida y con más razón.
Por eso reafirmo el nombre que tan emocionadamente le puse a este espacio, porque de verdad a este momento de mi vida siento que no es primordial, porque de verdad necesito otro celular. Empiezo a creer que rematarlo no es tan buena idea, pero ya empecé. Si fuera mas pendejo hubiera hecho una subasta, debe ser por eso que estoy tan jalado en Economía como en el Amor.


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